Una Reforma poco amigable con el medio ambiente

Las energías sustentables y renovables, como la solar o la eólica, son esenciales para que la humanidad transmute a nuevas formas de obtener la energía que utiliza en sus hogares, permitiéndoles ser parte de la conservación del planeta Tierra. La situación en México de este tipo de energías, amigables con el medio ambiente, no es muy favorable, recientemente, el Gobierno Federal promulgó una Reforma Energética que muy poco contempla el uso de energías sustentables para lograr impulsar el desarrollo económico del país.

Para la mayoría de los ambientalistas la Reforma Energética es una iniciativa que perjudica al medio ambiente, dejando fuera a la energía eólica o la energía solar, pues sólo se preocupa por fomentar la optimización en la extracción de combustibles fósiles: petróleo, gas o carbón, desconectándose de las obligaciones que la nación tiene con los mexicanos y con todo el mundo. Después de todo, esta Reforma sólo se preocupa de los aspectos económicos, careciendo de un análisis profundo de los efectos que la sobreexplotación de combustibles fósiles tendrá en la población.

Asimismo, la Reforma Energética impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto, se encarga de fomentar la explotación de gas shale a través de una técnica conocida como fraking. Los ambientalistas han afirmado que esta técnica es muy peligrosa, pues para la extracción de este hidrocarburo es necesario utilizar químicos altamente contaminantes que permitan completar el procedimiento. Además, por cada pozo que se excava para la extracción de gas shale, se pueden consumir hasta 29 millones de litros de agua, poniendo en riesgo la distribución del vital líquido.

Este devastador panorama pone al descubierto que la Reforma Energética, recientemente aprobada, obedece, en última instancia, a los intereses económicos y políticos de los Estados Unidos, permitiendo el ingreso y la operación de las empresas extranjeras dedicadas a la explotación de de combustibles fósiles a México. Esta situación permite a los empresarios generar decenas de oportunidades de negocios millonarios por parte de las trasnacionales.

No cabe la menor duda de que esta Reforma deja de lado, por completo, el cuidado del medio ambiente y la inversión en energías que permitan conservar el equilibrio ecológico. Estas modificaciones constitucionales son derivadas de de una discusión que no contempla la soberanía de la nación, sino que forma parte de una estrategia geopolítica en la cual, Washington busca consolidar su hegemonía como la potencia más importante del hemisferio occidental.

Afortunadamente, en México existen empresas que se dedican a fomentar el uso de energías amigables con el medio ambiente, Mase Energy, por ejemplo, es una empresa 100% mexicana que tiene como objetivo principal promover el desarrollo de estrategias de ahorro energético, así como el desarrollo de proyectos ambientalmente efectivos. Esta compañía es especialista en el desarrollo de proyectos a través de la implementación de energía eólica o energía solar para generar importantes ahorros en el uso de combustibles fósiles.

Mase Energy tiene como enfoque principal lograr la integración de proyectos que estén completamente diseñados para satisfacer las necesidades de sus clientes mediante la implementación de soluciones tecnológicas de la más alta calidad, amigables con el medio ambiente, procurando, ante todo, el bienestar de la sociedad mexicana y la conservación del equilibrio ecológico a través de energías sustentables que permitan la conservación  ecológica en todo el planeta Tierra.

Este tipo de empresas han demostrado la valentía que poseen al ir en contra corriente, pues el Gobierno de México ha impulsado solamente un tipo de combustible, los fósiles. Hace veinte años, las fuentes de energía renovables como la energía eólica o la energía solar eran fuentes emergentes que no se encontraban respaldadas por ningún empresario o sector de la sociedad, pues el futuro para ellas era poco claro en México y el mundo, debido a que el petróleo continuaba siendo el hidrocarburo más rentable, generando millones y millones de dólares en ganancias en todas las naciones productoras del mundo.

A pesar de que durante 2010, el Gobierno de México comenzó a apostar por la energía eólica, instalando parques eólicos que permitían generar alrededor de 519 megawatts (MW), desertaron al poco tiempo, pues no les resultaba rentable invertir en nuevas infraestructuras, por lo que continuaron utilizando la infraestructura ya establecida que contamina el medio ambiente, el suelo y los mantos acuíferos.

Pese a que el Gobierno Mexicano decidió no invertir en este tipo de energía amigable con el medio ambiente, los organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) obligaron a que el gobierno multiplicara, al menos por cinco, la producción de energía a través de mecanismos renovables como los generadores eólicos o los paneles solares. Esta iniciativa de la ONU permitió que la industria de las energías sustentables comenzara a tener un importante desarrollo.

Con esta medida, se espera que en los próximos 15 años, el Gobierno de México produzca alrededor del 35% de la energía utilizada en todo el territorio nacional a través de tecnologías sustentables que permitan la conservación del medio ambiente. En este contexto, la energía producida por el viento es la que más apoyo e inversiones ha recibido hasta este momento. ¿Será posible que el Gobierno de México logre alcanzar las metas impuestas por los organismos internacionales?

Con el apoyo y la colaboración de empresas socialmente responsables como Mase Energy, es muy probable que el Gobierno logre este objetivo, ya que el desarrollo de proyectos que hoy en día ha realizado esta importante compañía han tenido repercusiones muy positivas para alcanzar, poco a poco, los objetivos del gobierno y, sobre todo, para lograr que las industrias ahorren millones de pesos en el pago de servicio por energía eléctrica producida de manera tradicional.

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