Celdas Solares | Mase energy

Mitos y realidades de los paneles solares

Sin duda la fuente más grande de energía de la que dispone el hombre es el Sol. Todos los elementos presentes en el planeta y que pueden servir como fuente de energía, tarde o temprano se agotarán. El Sol es una masa incandescente cuya temperatura supera los 6 000° C, se encuentra a 150 millones de kilómetros de la tierra y se encarga de proveer la energía para que plantas y animales subsistan, la vida sin el Sol simplemente sería imposible, al menos como la conocemos.

El Sol ha sido un elemento muy importante en el desarrollo humano, el calor y la luz que provee pueden ser utilizados como parte de actividades producidas por los humanos, desde actividades tan sencillas como secar comida y ropa o incluso se pueden utilizar para la producción de energía eléctrica mediante su captación con el uso de paneles solares. La energía solar funciona como auxiliar en el consumo de energía producida por combustibles fósiles, aunque puede llegar incluso a sustituirla por completo. Gracias a que el Sol es un recurso inagotable, se puede producir energía constantemente y almacenarla para que sea usada después.

Cuando se habla de energía solar uno de los primeros mitos a los que se alude es a la degradación del paisaje, y puede ser cierto, pero las nuevas técnicas y los materiales que se utilizan para producir las celdas, permiten ser montados en los techos y en las fachadas de los edificios, aunque siguen siendo materiales un poco costosos a diferencia de las celdas convencionales. No obstante, en los últimos años los precios de las infraestructuras solares han disminuido hasta en un 70%. Además de que las inversiones para la producción y el desarrollo de esta tecnología están en aumento.

Otro mito muy frecuente acerca de los paneles solares es que los materiales de los que están fabricados se están sobreexplotando, sobre todo elementos como el indio. Cabe señalar que esto corresponde más a una campaña de desprestigio, ya que el indio al igual que el oxígeno, el galio, el silicio o cualquier otro elemento básico no pueden agotarse; cambian de forma y de ubicación, pero no se agotan, cabe mencionar que hay tres veces más de indio que plata en el planeta. Las celdas solares más modernas son de menor espesor, lo que se traduce en un gasto menor de material para ser producidas, lo que es una ventaja tanto para el productor y el consumidor, como para el cuidado del medio ambiente.

La energía autogenerada cada día gana terreno frente a la que ofrecen las compañías convencionales, esto se debe a que sólo se requiere una inversión inicial en el dispositivo generador de energía y se eliminan las constantes facturas con los precios tan cambiantes de las compañías. En un principio las celdas solares fueron utilizadas en calculadoras y relojes, supliendo el uso de baterías convencionales, pero para suministrar energía eléctrica a las casas se requiere de una mayor cantidad de celdas para generar energía suficiente.

Por ejemplo, se necesita un área de 70 kilómetros cuadrados de paneles solares para remplazar la demanda de energía que produce una planta nuclear de 900MWs. Es por eso que actualmente sólo se utiliza para complementar el suministro de energía, y reducir su costo y el impacto sobre el medio ambiente. En México se ha implementado la energía solar con éxito, aunque la escala de impacto sigue siendo muy pequeña con respecto a otras fuentes de energía limpia y la de combustibles fósiles.

Los estados de Baja California Norte y Baja California Sur son los primeros en recibir infraestructura de la FCE en materia de energía solar, lo que ha hecho el mercado nacional mucho más atractivo para la inversión de capitales nacionales y extranjeros. Aunque parece lejano el uso exclusivo de energías limpias para sustituir la quema de combustibles y la energía nuclear, la realidad es que al menos hoy en día es posible reducir nuestro impacto en el planeta mientras se aprovechan los recursos que nos dan mejores resultados económicos y ambientales.

Una de las preocupaciones que surgen cuando se piensa en utilizar la energía solar, es qué ocurre cuando el día es nublado, es verdad que la cantidad de luz que recibe el panel es menor debido a las nubes, pero esto no evita que la captación de energía sea considerable. En un día nublado de verano una celda puede captar hasta el 80% de la energía que captaría en un día soleado, y en un día nublado en el invierno, es capaz de recibir el 25% de la cantidad que recibiría en un día soleado de verano, esto hace que los sistemas sean eficientes y redituables durante todo el año.

En tan sólo 6 años, la inversión de la adquisición e instalación de la infraestructura de las celdas solares, queda cubierta, y la vida útil del equipo en condiciones normales alcanza hasta 20 años, no requieren mucho mantenimiento, y siempre y cuando la instalación haya sido realizada por un profesional es muy raro que ocurran fallas en el sistema.

Estos son algunos de los mitos y realidades acerca de los paneles solares, pero si quieres aprender más o tienes alguna duda acerca de las diferentes formas de producir energía limpia: visita a los especialistas de Mase Energy. Estamos seguros de que tienen una opción para optimizar el consumo eléctrico reduciendo costos al mismo tiempo que se cuida y utiliza benéficamente los recursos naturales de los que disponemos.

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