the eolic energy

La energía eólica marina

En los últimos años, las energías renovables han venido creciendo, mejorándose y adaptándose a nuestras necesidades. La manera que tienen de generar energía, ya sea a partir de las radiaciones solares o por la fuerza del viento, tienen a su favor el hecho de que no generan contaminantes para el planeta, mientras que por otro lado, se dice que de donde se obtiene la energía son fuentes inagotables. Y en esta ocasión, es la energía eólica la que ha dado un nuevo paso para convertirse en una opción favorable.

Ya tiene muchos años que este tipo de energía está disponible, gracias a las turbinas eólicas que se llegan a instalar en forma de campos eólicos, en lugares donde el viento tiene la suficiente fuerza como para ser aprovechado con un rendimiento máximo. Desafortunadamente en ocasiones, este tipo de lugares donde la instalación de turbinas podría aprovechar de manera óptima el viento, llegan a ser zonas muy pobladas o suelen ser utilizadas para la agricultura o ganadería y aunque en realidad las turbinas pueden coexistir sin interferir con estas actividades, se les niega la oportunidad bajo el pretexto tan absurdo como es el de estropear el paisaje.

Es justamente por esto último que se ha ideado una alternativa que se fundamenta en el hecho de instalar turbinas que hacen posible la energía eólica en altamar. Es cierto que ya existen turbinas instaladas en el mar, pero únicamente en aquellas partes donde el lecho marino no es muy profundo, para permitir la instalación de las bases para la turbina. Lo verdaderamente interesante es que en los océanos existen regiones de gran superficie donde los vientos tienen la capacidad de generarse con la misma o, incluso, con más fuerza que los que se generan en la superficie terrestre. Y son justamente estos tipos de sitios los que se esperan aprovechar llevando la energía del viento a altamar.

Desafortunadamente, en muchos de estos lugares, se vuelve una opción inalcanzable al no poder instalar las turbinas debido a la profundidad, lo que dificulta la fijación de las bases. Como alternativa a todo esto se ha ideado la forma para implementar las turbinas flotantes que, gracias a sus características, podrían operar en cualquier parte del mar sin mayores dificultades y sin importar la profundidad del lecho marino. Justamente pensando en esto, es como se han podido desarrollar turbinas flotantes como el WindFloat, desarrollado por la empresa estadounidense Principle Power en colaboración con Energías de Portugal o el proyecto Hywind desarrollado por la empresa noruega StatoilHydro.

Las turbinas eólicas flotantes permitirán ser armadas en tierra, para posteriormente ser transportadas a su lugar de destino donde se fijarán y en el caso de que lleguen a presentar fallas, se podrán trasladar de nueva cuenta a tierra para poder repararlas. Estas turbinas de energía eólica marina pueden generar 2MW de energía gracias al aprovechamiento de la intensidad y constancia de los vientos en el lugar donde se han instalado y desde ahí transmitir la energía hacia la tierra a través de un cable submarino.

La turbina flotante resultante de la colaboración de las empresas estadounidense y  portuguesa se encuentra localizada en la zona de las costas de Agucadoura, en Portugal, y tiene como finalidad aumentar tanto la productividad, como la eficiencia que tienen estos generadores y llevarlos a un nivel superior. Según los desarrolladores, esta clase de planteamiento permitirá instalar las turbinas en zonas donde podrán captar corrientes de aire de mayor calidad, sin tener que preocuparse por la profundidad, la complejidad y los extremadamente altos costos que supondría si no se hubiesen desarrollado turbinas flotantes, que también se evitarán el costo exorbitante de mantenimiento que implicarían las turbinas fijas.

Otras de las ventajas de la energía eólica en altamar es la velocidad con la que podría instalarse la turbina, después de que se haya definido el lugar para su instalación y posteriormente al ensamblaje en tierra del generador, trasladarla a su destino final, que en éste caso se encuentra a una distancia de 350 kilómetros de una de las costas de Portugal, lugar que se eligió gracias a que es una zona con mucha ventosidad constante.

Hay algunas personas que consideran al océano como la siguiente frontera energética en alcanzarse y que gracias a la energía eólica marina se podrán aprovechar esos vientos más fuertes y estables, así como también en un mediano plazo se tendrá la facultad de contar con una red eléctrica con mayor sostenibilidad. Por ahora no se ha revelado los costos precisos de este nuevo tipo de tecnologías en comparación con los costos de las turbinas convencionales o la comparación entre la productividad de ambos, sin embargo la teoría del comportamiento de las turbinas flotantes se ve de manera ideal, mientras que no es posible saber a ciencia cierta qué tan favorable sería levantar este tipo de proyectos a gran escala en altamar con la tecnología flotante.

Lo que sí ha quedado claro hasta el momento, es que las posibilidades en cuanto a la producción de energía eléctrica por medio de las fuentes renovables de energía son monstruosamente incalculables, la cuestión es en primer lugar, la voluntad para comenzar a adoptar estas tecnologías para que pueda sumarse una mayor inversión en su desarrollo y la construcción, para que finalmente como sociedad pueda darse definitivamente el salto en pos de ir abandonando gradualmente la producción de energía eléctrica generada por las centrales que funcionan con combustibles fósiles y plantas nucleares, y de esta forma conseguir un futuro con una energía mucho más limpia para nuestro planeta.

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