Un generador eólico es un molino que mide alrededor de cincuenta metros de altura y cuyas hélices o aspas pueden superar los veinte metros de anchura. La velocidad e impacto del aire es lo que activa las aspas y su rotor permite que se concrete la transformación del viento en un recurso eléctrico.

La energía eólica se produce a partir del aprovechamiento del aire. En la actualidad ésta se ocupa en la generación de energía de tipo eléctrico, sin embargo, en otros tiempos su utilidad se enfocó hacia distintas tareas particulares de la navegación marina o actividades mecánicas que requerían de un esfuerzo físico considerable.

Generador eólico | Mase energy

En otras palabras, podríamos decir que consiste en la renovación del viento como energía eléctrica, y el generador eólico, también conocido como aerogenerador, es la principal herramienta para producirla

En uno de sus lados, el generador eólico tiene una veleta o flecha para determinar el rumbo que está tomando el viento. También existen superficies terrestres o marinas denominadas offshore —conocidas como parques eólicos y ubicadas en distintas partes del mundo—, donde se coloca un número considerable de aerogeneradores.

Para funcionar, se requiere que el aire alcance una velocidad inicial de alrededor de quince kilómetros por hora, siendo un buen promedio los veinte, mientras que uno alto y óptimo podría centrarse en los cuarenta, y uno bajo en el que fuera imposible realizar cualquier tipo de operación sería de diez por hora.

Tampoco hemos mencionado que el tiempo de vida de un generador eólico, que puede llegar a durar hasta más de veinte años.

La energía eólica ha experimentado un auge en los últimos años debido a que su implementación es muy segura, además de ser amistosa con el medio ambiente; por lo que en distintos países de Europa se ha apostado por dicha opción.

Algunos opositores o escépticos a este tipo de generación de energía utilizan como argumento la dificultad para sostener la maquinaria, además de que la clasifican como una fuente poco práctica. Esta polémica resulta interesante en un tiempo que demanda de nuestra sociedad acciones más enfocadas hacia el cuidado ambiental y, por ende, la reducción de energías fósiles mediante alternativas ecológicas.

Aquí es donde la energía eólica ha cobrado fuerza y ha demostrado ser uno de los principios de energía más viables para el siglo XXI. Entre las ventajas más notables que podemos enumerar se encuentran:

*Un índice de contaminación mínimo. El único tipo de energía que puede superarla es la solar. Un generador eólico, a diferencia de un buen número de fuentes de energía en las que sí se lleva a cabo un efecto de combustión, no deja estragos en el entorno natural.

*Súper energía. Sería absurdo pedir que se dejen de utilizar ciertas fuentes de energía, si la alternativa propuesta no puede igualarlas o superarlas. La de tipo eólico lo logra, alcanzando un equivalente aproximado al de una tonelada de petróleo.

No nos limitemos a pensar en su alcance durante un día, sino en el impacto que puede tener en la naturaleza si se implementa a largo plazo. Imaginemos el efecto de ahorrar cantidades tales de petróleo y en cómo la atmósfera del planeta se verá beneficiada al recibir una menor cantidad de gases, lo cual puede traducirse en frenar el efecto invernadero o, con algo de ambición, combatir el agujero de la capa de ozono.

*La ocupación de combustibles fósiles implica un “ataque” en mayor, menor o distinto grado hacia la superficie terrestre. Se puede tratar de grandes remociones en el suelo o la exposición con químicos o agentes contaminantes, algo que la energía eólica nunca provocará.

*Sabemos bien que en las últimas décadas han sucedido incontables desastres naturales. Bajo un modelo de aprovechamiento del aire, nunca serán dañadas las fuentes naturales de agua, ni mucho menos éstas recibirán algún desperdicio químico.

*Existen efectos contaminantes que se involucran en distintos niveles con la producción de energía. En el caso de la eólica esto no sucede, ya que su transportación no requiere el montaje de tubería o el uso de vehículos marítimos o aéreos. Es importante subrayar este punto porque no sólo beneficia al medio ambiente, sino a la economía de la persona o proyecto que ha decidido instalar uno o varios aerogeneradores.

Su implementación conlleva una gran minimización de gasto monetario, daño en el medio ambiente (ya que a gran escala las estadísticas de transporte terrestre o marino se reducen de forma notoria), no se requiere construir fábricas y elimina el riesgo que puede padecer el hombre al manejar materiales y químicos muy peligrosos.

Si bien, ya mencionábamos que existen argumentos en contra, estos han perdido fuerza conforme ha pasado el tiempo y la posibilidad de un desastre ecológico se ha vuelto cada vez más imperante. Uno de esos argumentos es el elevado precio que puede tener instalar uno o varios aerogeneradores. En la actualidad, la energía eólica ha demostrado ser una opción muy económica, cuyos efectos son igual o mucho más rentables que los de otras fuentes de energía consideradas, en cierta medida, accesibles (la nuclear es un ejemplo).

El otro aspecto que hace de esta fuente una gran opción para el desarrollo humano es el ahorro de futuros desastres. Al implementar un modelo de este tipo, se habrá garantizado un avance en la protección que el ser humano hace de su entorno y de sí mismo como especie: no se generarán grandes desastres ecológicos a largo plazo.

Mase Energy es una empresa originaria de México. Nuestra finalidad es que, mediante la implementación de sistemas de energía sustentable, sea posible ofrecer a la sociedad modelos de ahorro energético, siempre bajo una óptica ecológica y de respeto y cuidado al medio ambiente. ¡Conózcanos!